Primero
pedir disculpas ya que para este análisis estético-emocional he seleccionado
dos piezas diferentes y no una como pedían.
La
primera, Céline mandarine del saxofonista y compositor belga Alain Crepin, es
una composición dedicada a la primera audición pública de su hija Céline.
Una
pieza con tres partes diferenciadas, el autor describe a su hija descansando
(la primera parte de la obra nos transmite tranquilidad, sosiego, felicidad…),
con las actividades del día (la segunda parte es dinámica, alegre, divertida…)
para acabar con el momento de dormir por la noche (en esta tercera parte vuelve
el primer tema y nos vuelve a transmitir lo mismo que en la primera). Según
algún apunte, el poner mandarine junto a Céline fue por ser una de las frutas
preferidas de su hija.
Se
puede escuchar en este enlace:
La
segunda pieza es una composición del saxofonista y compositor japonés Ryo Noda,
se trata de la obra Improvisation 3.
Para saxofón solo, nos intenta
introducir en la cultura japonesa imitando al Shakuhachi, flauta tradicional
hecha con bambú con cinco agujeros (cuatro delante y uno detrás). El nombre
deriva de la longitud de la flauta, “shaku ha sun”. Shaku en China (y más tarde
en Japón) era una unidad oficial de medida que ha cambiado con el tiempo.
Los japoneses tienen una
predilección con las ambigüedades, irregularidades, formas asimétricas…
concepto complejo y dinámico del tono musical… con inicio y final complejo…
ornamentación como parte prominente de la música… uso expresivo de los
silencios…
Esta pieza siempre me produce
mucho contraste entre los diferentes temas que van apareciendo, es una obra que
está compuesta en forma de collage. Pasas momentos de tranquilidad, energía, contrastes…
Una obra que nos transporta a la cultura japonesa, a sus templos, jardines,
estanques…
Para escucharla, este enlace:
Entre las dos piezas hay mucho
contraste. Una nos describe un día de la vida de Céline con sus momentos de
tranquilidad y de actividad mientras que la otra nos sumerge en la cultura
japonesa, la primera está escrita con los términos más “clásicos” en cuanto a
composición (tonalidad, ritmo…) y la segunda intenta imitar el shakuhachi y la
música japonesa. Espero que os gusten.
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